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sábado, 5 de septiembre de 2015

La Apnea Obstructiva y sus consecuencias

La Apnea Obstructiva del Sueño (SAOS) es una patología respiratoria que impide que la persona descanse adecuadamente durante la noche. 

La SAOS se caracteriza por interrupciones continuadas del sueño a las que siguen bocanadas de aire al despertar; debido a episodios repetidos de obstrucción o colapso de la vía aérea superior. A consecuencia de estos episodios, la persona no tiene un sueño reparador, apareciendo así la somnolencia diurna. 

A largo plazo, la ausencia de un adecuado descanso, produce fatiga crónica, además de otras alteraciones respiratorias y cardiovasculares. Junto a estos síntomas, es frecuente que la persona con SAOS se levante con frecuencia para ir al baño, se despierte con la boca seca; y al día siguiente se levante con dolor de cabeza, además del cansancio y somnolencia referido.

Este tipo de patología que afecta en torno a un 4% de la población; cursa frecuentemente  con problemas atencionales, de memoria, irritabilidad, así como alteraciones del estado de ánimo. Desde un punto de vista anatómico, diversos estudios describen la afectación de la sustancia blanca a diferentes niveles: afectando a regiones prefrontales y parietales y del sistema límbico especialmente.

Entre los tratamientos, el primer objetivo pasa por revisar los hábitos nocivos de la persona: se antoja indispensable evitar el alcohol, dejar de fumar, además de llevar una dieta sana que controle el peso. Junto a estas medidas preventivas, es frecuente el uso de aparatos de presión positiva (CPAP) que facilitan la entrada de oxígeno durante la noche. Existe también la posibilidad de prótesis mandibulares que permitan la apertura de las vías, e incluso en casos puntuales en los que exista algún tipo de lesión como pólipos o hipertrofia de las amígdalas, es recomendable la cirugía.

Hasta día de hoy, se conocía la gran importancia de un adecuado control de la SAOS, por su relación con los accidentes de tráfico y la mortalidad asociada a problemas respiratorios. Ahora, se ha podido constatar las consecuencias que a nivel neurológico provoca.

A la izda, cerebro con SAOS
A la dcha, cerebro de una persona control.


Investigadores de la Universidad de California - Los Ángeles (UCLA), mediante un estudio de Resonancia Magnética, detectaron que la permeabilidad de la barrera hematoencefálica era mayor en pacientes a los que recientemente se les había diagnósticado SAOS, pero no habían sido tratados todavía.

Esta permeabilidad incrementada podría estar contribuyendo al daño cerebral, tanto originándolo como intensificando y acelerando su aparición. Este descubrimiento, plantea la utilidad de nuevos tratamientos que reparen y mejoren la permeabilidad de la barrera hematoencefálica, abriendo así nuevas opciones terapéuticas.


 

BIBLIOGRAFÍA:

Macey, P. M., Woo, M. A., Kumar, R., Cross, R. L., & Harper, R. M. (2010). Relationship between obstructive sleep apnea severity and sleep, depression and anxiety symptoms in newly-diagnosed patients. PLoS One, 5(4), e10211.
Macey, P. M., Kumar, R., Woo, M. A., Valladares, E. M., Yan-Go, F. L., & Harper, R. M. (2008). Brain structural changes in obstructive sleep apnea. Sleep, 31(7), 967.
Punjabi, N. M., Caffo, B. S., Goodwin, J. L., Gottlieb, D. J., Newman, A. B., O'Connor, G. T., ... & Samet, J. M. (2009). Sleep-disordered breathing and mortality: a prospective cohort study. PLoS medicine, 6(8), 873.
Stoohs, R. A., Guilleminault, C., Itoi, A., & Dement, W. C. (1994). Traffic accidents in commercial long-haul truck drivers: the influence of sleep-disordered breathing and obesity. SLEEP-NEW YORK-, 17, 619-619.





martes, 1 de septiembre de 2015

El daño axonal difuso y los accidentes de tráfico

Durante las vacaciones, especialmente durante el verano; los viajes por carretera se multiplican. Con ellos, la probabilidad de accidente.

Según datos de la Dirección General de Tráfico, si bien durante este julio y agosto los accidentes han disminuido un 13% respecto al verano pasado; la gravedad de los mismos se ha visto incrementada: en el verano del año 2014 eran 22 los heridos graves hospitalizados; en el mismo periodo de este 2015 la cifra ha ascendido a 25.

Fuente: http://www.laverdad.es/graficos/murcia/201508/28/balance-provisional-operacion-verano-30113982742774-mm.html

Este tipo de accidentes generan el 75% de los casos de Daño Cerebral Adquirido (DCA), en la mayoría de los casos generando una discapacidad severa. De entre las numerosas lesiones a nivel neurológico que pueden generar, se encuentra el Daño Axonal Difuso (DAD).

El DAD ocurre cuando la desaceleración brusca que sufre nuestro cuerpo tras un impacto, provoca la torsión y rotura de los axones neuronales; las "autopistas" de materia blanca que comunican nuestro cuerpo. Una de las regiones más sensibles a este tipo de daño, es el cuerpo calloso, el punto de unión entre nuestros dos hemisferios.

Cuando esto ocurre las consecuencias son variables, siendo frecuente que la persona entre en un estado de coma. Los estudios al respecto afirman que mientras un 10% de los casos llega a recuperarse al año del accidente; el 90% de los casos severos de DAD nunca recobran la consciencia. Uno de los casos recientes más famosos con este tipo de lesión, fue el sufrido por el fallecido piloto de Fórmula 1, Jules Bianchi durante el Gran Premio de Suzuka, Japón en octubre de 2014.

En aquellos casos en los que la lesión no es tan severa, las consecuencias son igualmente devastadoras. Dichas consecuencias, y gracias a los avances en las técnicas de neuroimagen, se conocen cada vez mejor; desde que en 1956 Sabina Strich detectase lesiones en la sustancia blanca de personas que años atrás habían sufrido algún tipo de conmoción cerebral. Entre las principales se encuentran: 

        - Bradipsiquia o "enlentecimiento mental."
        - Enlentecimiento motor y trastornos de movilidad.
        - Trastornos de sensibilidad: dificultad en la percepción del tacto, la temperatura  o el dolor.
        - Problemas del lenguaje.
        - Dificultades atencionales.


Bibliografía:

Pearce JM (2007). «Observations on concussion. A review». European Neurology 59 (3–4): 113–119
Pérez, M. (2009). Manual de neuropsicología clínica.
Strich, S. J. (1956). Diffuse degeneration of the cerebral white matter in severe dementia following head injury. Journal of Neurology, Neurosurgery, and Psychiatry, 19(3), 163. 

Wasserman J. and Koenigsberg R.A. (2007). Diffuse axonal injury. Emedicine.com. Retrieved on 2008-01-26.